Ya iba siendo hora de otra sesión de fotos, esta vez con una amiga, de esas sesiones que salen de la nada, de un sábado cualquiera. Lo primero que piensas cuando le haces fotos a una amiga es "en cuanto levante la cámara me pone morritos", y es así, no falla... pero bueno al final conseguimos un buen resultado. ¡Ahí va una pequeña selección! 





















 

 

 

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